Ramsés siempre estarás en nuestro corazón

Mi gato Ramsés nos ha acompañado durante diez años y nos ha dado un inmenso amor y alegría a la casa, pero este sábado nos tiene que dejar:

Hace tan solo unas semanas supe de la existencia de vuestra web y de inmediato pensé en que “quería que todo el mundo compartiera conmigo y con mi familia la alegría que nos supone la compañía durante diez años de nuestro querido, hermosísimo y buen Ramsés, un alma de ser humano en un cuerpo de gato persa golden” y tenía intención de contar nuestra bonita historia.

Hoy, os escribo, pero la inmensa pena y las lágrimas me nublan los ojos para poder hacerlo como debiera: ayer en una revisión veterinaria le han detectado un tumor inoperable… y como no podemos consentir que sufra o tenga mala calidad de vida, el próximo sábado le vamos a dar la inyección.

Mi Ramsés fue abandonado, con claras muestras de malos tratos y encontrado por una Sociedad Protectora de mi ciudad el 25 de diciembre de 2002. En ese refugio, mantienen a los perros y gatos abandonados durante un mes y si en ese tiempo nadie les adopta “la eutanasia”.

Mi cuñada, un ángel protector para todos los animales desvalidos, supo que el “persa” estaba próximo a cumplir el mes de plazo y que le quedaban pocas horas de vida. Nos describió con pelos y señales las ventajas y maravillas de esa mascota que, ya mostraba maneras de ser una auténtica bola de pelo rubio que no paraba de ronronear al menor contacto físico con él.

Mi marido y yo trabajamos fuera de casa y viajamos mucho y por esos motivos, en un principio tuvimos ciertas reticencias, pero desde el minuto uno que entró en nuestras vidas, no paramos de darle gracias a Dios… y a mi cuñada.

Esta es la historia de mi pequeño, que el próximo sábado dejará ese cuerpecillo suave, cálido y reconfortante, PERO SU ALMA PERMANECERÁ CON NOSOTROS.

En cuanto tengamos ánimos buscaremos otro gatito necesitado, sin la intención de sustituir a Ramsés, que siempre será para nosotros: RAMSÉS PRIMERO.

Le pusimos el nombre de una saga de faraones del antiguo Egipto y así, como a un faraón, le hemos tratado.
Os pido que tengáis un pensamiento y un recuerdo para él.

Gracias por leer mi carta.

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